Nuestro cliente pretendía alquilar el pequeño ático de su
casa. Sospechaba que tras los muros se escondían unos espacios muy útiles, pero
¿Qué hacer con esos pocos metros tan complicados? Después de una visita a la
vivienda le hicimos varias propuestas… Uno de los huecos lo recuperamos como lavandería,
pero no había suficiente pared para ubicar la puerta, ya que nos hacía falta
para el TV. La despensa se oculta detrás de las columnas de la cocina, accediendo
mediante una puerta que aparenta ser un simple mueble de cocina. En otro de los
pequeños habitáculos hemos ubicado una pequeña oficina y una cama auxiliar, logrando
además una inmejorable sensación de amplitud en el salón. Pero sin duda lo más
chocante es la mesa del comedor que entrando y saliendo de la parte
abuhardillada mediante un panel perforado, se acomoda al espacio y al número de
comensales en cada momento. Sencillamente pasa de medir 2m a 40cm con un simple
empujoncito.



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